Evidentemente la variedad de información que es posible encontrar en la red es infinita, tanto así que las diferencias entre páginas pueden identificarse desde la autoría del origen de la información a la que podemos acceder, hasta la credibilidad que el mismo diseño le atribuye a esta. Consecuentemente es pertinente tener unos criterios de evaluación previos para poder calificar una página viable para extraer información con el fin de crear argumentos válidos y verídicos en cualquier circunstancia (académica, informarse sobre una noticia, curiosidad, etc.)
Esta semana por ende, realizamos una rúbrica de calificación para evaluar diferentes categorías de una página web, concluyendo si la misma era una fuente confiable o no. Básicamente es de suma importancia tener en cuenta determinados aspectos para poder definir la capacidad de argumentación de la información encontrada, y la cantidad de conceptos que se tienen que tener en cuenta van más allá del diseño, de los gadgets o de la nomenclatura de la URL. Tanto un blog como un archivo en .pdf puede contener información igual de válida, pero es necesario cerciorarse y cuidadosamente evaluar el tipo de información que está siendo tratada.
Un concepto importante es el de la validación de fuentes a partir de la bibliografía, que a mi parecer es la categoría más importante a la hora de buscar información, continuando con los criterios de evaluación, pues como subrayé en el post anterior es necesario tener en cuenta una estrategia de búsqueda para no ahogarnos en el inmenso océano de internet, que también cuenta con olas grandes y pequeñas, y que nos pueden llevar a una deriva totalmente diferente a lo que necesitamos.
Es claro también la necesidad de establecer puntos específicos en cuanto a lo que refiere los objetivos de la propia página que se está evaluando. Al ser una aparente 'mina de oro' en cuanto a la información es muy probable que se desvíe el criterio de citar la autoría del texto, cometiendo plagio y robando la argumentación de conceptos de otra persona.
A mi parecer una página de internet que se pretenda crear, tiene que contener unos simples conceptos que faciliten al cibernauta en su búsqueda de información, evitando las frecuentes preocupaciones por la mala utilización del recurso en sí.